Con el propósito de fortalecer las capacidades de quienes comunican las realidades de Norte de Santander, Ayuda en Acción desarrolló el taller “Narrativas que Integran”. La estrategia estuvo dirigida a periodistas, comunicadores, creadores de contenido y generadores de opinión.
Durante 3 jornadas, 30 personas participaron en espacios de formación, inmersión territorial y reflexión sobre la construcción de narrativas responsables en torno a la movilidad humana, la integración, la diversidad, el conflicto y el territorio.
Narrativas que Integran se llevó a cabo del 1 al 3 de octubre y se desarrolló en el marco del convenio regional “Movilidad humana justa e incluyente” financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).
Narrativas construidas desde tres momentos
El proceso comenzó con una jornada de formación liderada por Federico Ríos Escobar. El fotoperiodista compartió herramientas y reflexiones relacionadas con la fotografía, la observación y la construcción de historias. Además, generó conversaciones sobre la manera en que una imagen comunica y las decisiones que toma quien está detrás de una cámara cuando representa una realidad.
Para Ríos, el valor del encuentro estuvo en el intercambio con quienes conocen y cuentan el territorio desde Norte de Santander. Su participación permitió poner en diálogo su experiencia profesional con las perspectivas de periodistas, comunicadores y creadores locales.
“Yo siento que es un escenario de mucha simbiosis. Es un lugar en donde aprendo muchísimo a la vez que entrego lo que he aprendido durante el camino profesional que he hecho”, expresó Federico Ríos Escobar.
El segundo día comenzó en el barrio María Teresa, en la comuna 9 de Cúcuta, para conocer procesos comunitarios relacionados con emprendimiento, formación, cohesión social e integración.
El recorrido continuó hacia El Pital, en Oripaya, donde 150 personas firmantes del Acuerdo de Paz y sus familias, están liderando BúfaPaz. El espacio permitió conocer su experiencia, así como el acompañamiento de Ayuda en Acción y la Agencia Extremeña de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AEXCID).
Allí los participantes tuvieron un encuentro con las comunidades a través del “Tendero de a memoria”. A través de fotografías y relatos, la actividad buscó retratar las historias y experiencias de las comunidades.
Caminar, conversar, escuchar y registrar sus historias hizo parte de un ejercicio que buscaba ampliar la mirada sobre las realidades de las comunidades. “Nos llevamos muchas ideas de historias, pero también de conocer qué es lo que se está haciendo desde los territorios y conocer qué están haciendo líderes y lideresas en la comunidad”, aseguró Joana Chávez, comunicadora social y productora sonora.

Contar también es una responsabilidad
La experiencia territorial dio paso al tercer momento de la estrategia liderado por el periodista José Monsalve. Con base en las experiencias encontradas, los participantes reflexionaron sobre la responsabilidad que implica construir relatos relacionados con movilidad humana, conflicto, diversidad y comunidades que han atravesado diferentes situaciones de vulnerabilidad.
Durante el espacio se abordaron herramientas para el tratamiento responsable de fuentes, personajes y contextos. Además, resaltó elementos relacionados con el enfoque de derechos y la prevención de la revictimización.
Óscar Meza, comunicador social, fotógrafo y docente universitario, destacó las herramientas adquiridas para fortalecer tanto su ejercicio periodístico como su trabajo académico, especialmente en el abordaje de temas relacionados con movilidad humana y en el tratamiento responsable de historias.
De esta manera, Narrativas que Integran conectó tres momentos que se complementaron entre sí. Primero mirar, después acercarse al territorio y finalmente reflexionar sobre cómo contar aquello que se encontró.

Cuando la experiencia se convierte en nuevas narrativas
Uno de los resultados más significativos de Narrativas que Integran comenzó a evidenciarse después de finalizar las jornadas. Varios participantes llevaron los registros y experiencias obtenidos durante la inmersión territorial a sus propios medios, perfiles y canales de comunicación, generando contenidos sobre las comunidades y los procesos conocidos durante el recorrido.
Para Angie Colmenares, coordinadora regional de Ayuda en Acción, uno de los principales logros de la experiencia fue lograr abrir nuevas posibilidades para que estos procesos fueran conocidos y contados desde otras miradas.
“Creo que uno de los resultados más importantes es haber logrado que estas historias salieran del territorio y pudieran llegar a otros públicos. Que los procesos de las comunidades, sus capacidades y todo lo que están construyendo también puedan ser visibilizados desde otras miradas y desde sus propias historias.”
Así, el ejercicio comenzó a trascender el espacio de formación. Las historias encontradas en territorio se convirtieron en nuevos contenidos, alcanzaron otras audiencias y permitieron poner en el centro las capacidades, los procesos y las voces de las comunidades.
Una estrategia para mirar, escuchar y contar las historias del territorio desde nuevas perspectivas.