Comunidades campesinas, instituciones públicas y organizaciones sociales volvieron a reunirse en El Carmen de Bolívar para hablar de agua. Esta vez, el propósito fue revisar lo acordado frente a la temporada seca e identificar qué frena su avance. Se trata del Segundo Encuentro Territorial para fortalecer la resiliencia hídrica y las acciones preventivas. Lo convocó la Red de Inclusión para la Gestión y la Colaboración, con el respaldo de Ayuda en Acción.
Conoce los detalles del primer encuentro aquí
Del plan de acción a los cuellos de botella
En el primer encuentro, comunidades e instituciones construyeron un plan de acción para anticiparse a la sequía y conformaron un grupo de trabajo conjunto.
En esta segunda jornada, el ICA y Agrosavia actualizaron el panorama del fenómeno de El Niño y sus efectos en los cultivos. Luego, siete mesas de trabajo analizaron los obstáculos para llevar soluciones a más familias.
Nathalie Paredes Paez, ingeniera sanitaria y ambiental de la Red de Inclusión, resumió lo encontrado: “Pudimos apreciar que diferentes comunidades cuentan con cuerpos de agua, pero en temporada seca estos presentan un déficit para el abastecimiento de sus necesidades”.
A eso se suma el financiamiento limitado de las instituciones para hacer realidad las soluciones en los territorios.
Lo que cuentan las comunidades en temporada seca
Las historias llegaron de la zona alta, media y baja del territorio. Aunque cambian los nombres, los retos se repiten. Muchas comunidades tienen ojos de agua, pozos o arroyos cercanos, pero en temporada seca no alcanzan para abastecer a las familias ni a sus animales.
Varias asociaciones campesinas ya llevan agua por gravedad con recursos propios. Les faltan mangueras, tanques de almacenamiento y apoyo para llegar a más hogares. Otras veredas tienen tanques de ferrocemento que necesitan mantenimiento o fuentes en predios privados con acceso limitado. Las mujeres están entre las más afectadas, porque sin agua sus labores diarias se vuelven más pesadas.
José Ibáñez Cañate, representante legal de AgroRoma, asociación campesina de la zona baja de El Carmen de Bolívar, planteó el reto así: “El principal reto es tener un poder de autonomía, de también decirle a la institucionalidad que también podemos hacer aportes para la solución de estos inconvenientes”.
Acuerdos para llevar agua a más comunidades
La jornada dejó compromisos concretos: reparar los tanques de ferrocemento existentes y ubicar tanques en puntos estratégicos. Además, varias comunidades georreferenciarán sus pozos y medirán cuántas familias abastecen y cuántos días duran sin lluvia.
El principal acuerdo, según la Red de Inclusión, es que la gestión del agua sea comunitaria y participativa, con soluciones de bajo costo. Kelly Johanna Herrera, representante legal de la Red de Acueductos Comunitarios de la Región Caribe, insistió en el trabajo conjunto: "Esos cuellos de botella también se logran romper con la unión, con respaldo y trabajando en equipo, de la mano con la institucionalidad”.
Un compromiso frente a la temporada seca
Trinidad Álvarez, delegada de Ayuda en Acción en Extremadura, destacó el resultado de la jornada: “El avance principal es una memoria donde se recopilan los compromisos de agricultores, agricultoras e instituciones locales para el uso y el acceso del agua”.
Este segundo encuentro confirma que el camino sigue abierto. Frente a la temporada seca, Montes de María avanza con la voz de sus comunidades y el compromiso de sus instituciones.
El encuentro fue apoyado en el marco del proyecto Agroecología y ciencia comunitaria en los Montes de María, que trabaja en El Carmen de Bolívar, Córdoba Tetón y Ovejas. Esta iniciativa es ejecutada por Ayuda en Acción y su socio local Fondo Patrimonio Natural y la financia la Agencia Extremeña de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AEXCID).