En la frontera entre Colombia y Venezuela, Norte de Santander continúa siendo uno de los principales puntos de tránsito y asentamiento de migrantes que buscan protección y oportunidades. Municipios como Cúcuta y Los Patios reciben a diario familias en tránsito hacía otras ciudades o países. Enfrentando largas caminatas, altas temperaturas, dificultades para acceder a servicios básicos y múltiples riesgos asociados a la movilidad humana.
Por otro lado, la población migrante que desea asentarse en el territorio sigue manifestando barreras para regularizar su permanencia en Colombia y acceder a servicios básicos de educación y la salud.
En este contexto, el proyecto ‘Acción Humanitaria con Población Migrante en Norte de Santander’, financiado por la Agencia Extremeña de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AEXCID) e implementado por Ayuda en Acción. Benefició a más de 14 mil personas migrantes con una respuesta integral que combinó asistencia inmediata, estrategias pedagógicas y acompañamiento en los procesos de regularización.
Un punto humanitario que brindó alivio inmediato a migrantes
El eje central de la intervención fue en el Punto de Atención al Migrante (PAM), ubicado en el municipio de Los Patios, donde 13.317 personas recibieron asistencia humanitaria.
Gracias a la entrega de 15.500 botellas de agua y 7.500 kits de higiene, fundamentales para reducir riesgos sanitarios y la exposición prolongada a condiciones climáticas adversas. También se entregaron más de 400 kits energéticos y 57 paquetes alimentarios, que permitieron atender las necesidades básicas de las personas en tránsito.

En el componente pedagógico, se entregaron 700 cartillas WASH (Agua, Saneamiento e Higiene), diseñadas para promover buenas prácticas de higiene personal, uso adecuado del agua y cuidado del medio ambiente, así como 300 cajas de colores destinadas a actividades educativas con niñas y niños.
Estas herramientas no solo reforzaron mensajes preventivos, sino que también facilitaron espacios de aprendizaje y recreación para la infancia.
Además, el PAM funcionó, como un espacio permanente de orientación sobre migración segura, prevención de violencias, riesgos de trata y reclutamiento forzado, así como rutas institucionales disponibles para acceder a servicios básicos. (Conozca más sobre la situación de los puntos de atención AQUÍ)
Atención diferenciada para madres migrantes, lactantes y niñez
En el espacio protector, habilitado dentro del PAM, se brindó atención a más de 700 madres gestantes, lactantes, niñas, niños y adolescentes (NNA).
Asimismo, 557 personas recibieron acompañamiento psicosocial, que incluyó primeros auxilios psicológicos, identificación de factores de riesgo y articulación con instituciones competentes para garantizar seguimiento y protección. Estas acciones fueron fundamentales para personas que habían experimentado situaciones de violencia, desarraigo o afectaciones emocionales durante su proceso migratorio.
Regularización: Un paso hacia la integración
Así mismo, el proyecto apostó por una estrategia fundamental para la integración de la población migrante: acompañamiento en los procesos de regularización migratoria.
En un contexto donde no contar con documentación limita el acceso a salud, educación, empleo formal y protección social, avanzar en estos procesos representa un paso decisivo hacia la estabilidad.
En Cúcuta, 1.045 personas participaron en jornadas de información y orientación sobre mecanismos de regularización y rutas de acceso a derechos. Estas jornadas combinaron espacios colectivos de información con acompañamiento personalizado para resolver dudas, verificar requisitos y guiar a cada persona en las distintas etapas del proceso.
El trabajo implicó una articulación directa con Migración Colombia y con más de siete instituciones educativas del territorio, priorizando aquellas ubicadas en zonas con mayor presencia de población migrante. Esta coordinación permitió acercar los trámites a la comunidad y facilitar el acceso, especialmente a NNA vinculados al sistema educativo.
Desde Ayuda en Acción, se llevó a cabo un acompañamiento integral que incluyó el prerregistro en la plataforma oficial, la coordinación con Migración Colombia (MC) para la toma de biometría y la gestión para la entrega del Permiso por Protección Temporal (PPT), en conjunto con la institucionalidad competente.
Todas estas acciones se realizaron directamente en las instituciones educativas de la zona, con el fin de facilitar el acceso a los trámites a los padres de familia, reducir desplazamientos de los menores de edad y priorizar a la población que no cuenta con recursos para trasladarse hasta las oficinas de MC.
Este modelo de atención territorial permitió asegurar la continuidad y finalización de los procesos, logrando que 200 NNA completaran su regularización. Más que un trámite administrativo, este resultado representa la posibilidad de acceder formalmente a servicios esenciales, disminuir riesgos de exclusión y fortalecer las oportunidades de integración en el país.
Cooperación que fortalece la dignidad y la protección a los migrantes
La experiencia desarrollada en Norte de Santander demuestra que la acción humanitaria, cuando combina asistencia inmediata, enfoque pedagógico y articulación institucional, puede generar impactos sostenidos en contextos complejos.

El apoyo financiero de AEXCID y la implementación de Ayuda en Acción hicieron posible una intervención que no solo atendió necesidades urgentes, sino que promovió información, prevención y acceso a derechos para miles de personas migrantes. (Conozca los desafíos de la migración AQUÍ)
En una región donde la movilidad humana continúa siendo una realidad cotidiana, esta iniciativa reafirma que la cooperación internacional puede traducirse en protección concreta, oportunidades reales y esperanza para quienes atraviesan uno de los momentos más desafiantes de sus vidas.